Publicado el Sábado, 9 de noviembre de 2013

Postergan los cambios en la cúpula del PJ nacional



Con un estudiado silencio, el Gobierno resolvió volver a patear para adelante la renovación de la cúpula del PJ nacional. La decisión quedó plasmada este viernes, cuando venció el plazo para presentar listas de candidatos a competir en los comicios internos, previstos para diciembre, y el oficialismo no elevó ninguna propuesta. Apuestan a dilatar la definición para neutralizar las internas del peronismo rumbo al recambio presidencial de 2015. El Partido Justicialista hace más de un año que no renueva los cargos y ha acumulado pedido de intervención en la justicia.

cristina fernandez

A la espera del retorno de Cristina Kirchner, en la Casa Rosada dieron las primeras puntadas de la estrategia partidaria: la idea es, por razones técnicas y políticas, postergar el nuevo diseño de las autoridades de los sellos nacional y porteño. Por otra parte avanzar en la normalización del peronismo bonaerense, envuelto en una agitada puja por el reparto de cargos. Este viernes, en el PJ nacional sostuvieron que existía una “incompatibilidad fáctica” para iniciar el proceso: arguyeron que no están completos los padrones y que hay provincias que aún no enviaron las nóminas de afiliados.

Hasta la noche de este viernes, nadie había presentado a la jueza María Romilda Servini de Cubría una solicitud de prórroga. Con los mandatos vencidos desde hace más de un año, la magistrada acumula pedidos de intervención, medidas cautelares y amparos impulsados por expresiones minoritarias del PJ. “Tienen que normalizar el partido”, dicen desde hace meses en la justicia electoral.

Otro argumento para dejar todo en standby , quizá más determinante, está teñido por la sucesión de 2015. Con la Presidenta de licencia médica y luego de la derrota electoral, primó una lógica pragmática: no ungir a nadie en el sillón de la jefatura partidaria, hoy a cargo de Daniel Scioli, un confeso competidor para reemplazar a Cristina.

“Les hemos quitado la pista a varios”, ironizó un funcionario, con la mirilla clavada en los próximos dos años. La frase es una alusión directa a los gobernadores que trabajan para dinamizar el partido -casi adormecido desde la muerte de Néstor Kirchner, entonces su titular- y reflotar la influencia del PJ en la definición de fórmulas presidenciales.

En el peronismo, sin conocer la postura final de Olivos, ensayan distintas opciones. Por caso, la alternativa de entronizar a un “neutral”, como el gobernador jujeño, Eduardo Fellner, sin ambición a nivel nacional, con perfil bajo y con la puerta abierta a una reelección en su distrito. Sería, en los hechos, mellar expectativas de Scioli -ahora promovido por una tropa de intendentes a asumir la presidencia del PJ provincial, el chaqueño Jorge Capitanich y el entrerriano Sergio Urribarri, dos mandatarios que asoman en la contienda de 2015 después de haber surfeado con éxito el paso por las urnas.

Otros, más clásicos, promueven que la propia Presidenta acepte la conducción partidaria, una carta que vislumbran como un infalible “elemento ordenador”. “Está claro que Cristina manda a nivel nacional, y Daniel, en la provincia”, razona, con voluntarismo, un hombre de confianza del gobernador.

Con la vuelta de Cristina, se despejará la máxima incógnita que envuelve al oficialismo: cómo será el vínculo con Scioli, que siempre fue resistido por el kirchnerismo duro, hasta que se abrió un paréntesis para la campaña electoral. Anteanoche, el ex motonauta visitó Balcarce 50.

En territorio bonaerense, un grupo de intendentes ejecuta un “operativo clamor” para que Scioli acceda a tomar las riendas del PJ provincial. El objetivo, de fondo, es evitar bendecir como jefe al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, potencial postulante a la gobernación. Del semillero de inconfundible paladar kirchnerista, también un sector juega el nombre del diputado Carlos Kunkel, desde febrero dedicado a promover una mesa político-sindical y anfitrión semanal de peñas peronistas.

“No hay nada definido. Y siempre puede aparecer un tapado”, aseguró un dirigente. Eso sí: la Casa Rosada ordenó que procedan con el cumplimiento del cronograma en provincia, que fija como fecha límite de presentación de listas el próximo martes. ¿El motivo? En mayo, el juez bonaerense Manuel Blanco declaró la caducidad del partido, que, al igual que el nacional, lleva más de un año incumpliendo el requisito legal de renovar autoridades.

Si la Cámara Nacional Electoral confirma esta medida, se abre un escenario inédito: el sello perdería la personería jurídica y no podría participar en los próximos comicios. La apuesta de los estrategas jurídicos del PJ es concretar el recambio cuanto antes y alejar el riesgo de un fallo de Cámara en contra.

Cuando todo se encauzaba por un carril favorable, apareció otro obstáculo: el massismo presentó un pedido para frenar las elecciones de diciembre. Alegaron que sin autoridades válidamente constituidas, era irregular la convocatoria. Como primer paso, el juez rechazó la medida cautelar y, por ahora, no truncó el plan del oficialismo.

Vía: La Nación.



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