Publicado el Sábado, 21 de abril de 2012

El mayor narco de Colombia habría ordenado el crimen en Barrio Norte



El colombiano Jairo “Mojarro” Saldarriaga (39) –asesinado el martes de cinco tiros por un sicario en Barrio Norte mientras usaba la identidad falsa de Carlos Brausin García– era un verdadero pesado: ex guerrillero de las FARC devenido en narco paramilitar, lideraba un ejército de 20 sicarios. Pero se metió con un pez más gordo que él: su jefe, Daniel “El Loco” Barrera Barrera, hoy considerado el capo número uno del tráfico de cocaína de Colombia, quien sigue libre y estaría operando desde Venezuela.

asesinado

La principal hipótesis de los investigadores argentinos –que por fichas dactilares y testimonios ya confirmaron la verdadera identidad del muerto, anticipada ayer por Clarín – es que Barrera Barrera mandó seguir hasta Buenos Aires y ejecutar aquí a Saldarriaga.

El motivo: lo acusaba, al igual que a otros miembros de su entorno más cercano, de haber entregado a la Policía –en febrero de 2011– un cargamento de 500 kilos de cocaína que había partido hacia México. Saldarriaga, quien había llegado a ser el jefe operativo militar y mandamás de sicarios de Barrera Barrera, cayó así en desgracia y su puesto operativo fue rápidamente ocupado por Carlos Angulo Salazar, alias “Pollo”.

“Mojarro” sabía que estaba sentenciado. Por eso se movía aquí con tres pasaportes distintos y no pasaba más de tres días en un mismo hotel. Elegía en general alojamientos de Retiro y Recoleta no demasiado lujosos, para no llamar la atención. En la camioneta Honda 4×4 que usaba –propiedad de un argentino con antecedentes por robo– la Policía secuestró (además de documentación, 9 celulares y 30 chips de celulares) equipaje suyo y de una mujer venezolana que había llegado al país el 6 de abril.

“Mojarro” no se podía quedar quieto. El 31 de mayo de 2011 había logrado escapar de milagro a un atentado organizado por Barrera Barrera . Estaba en las gradas de una cancha de fútbol 5 en la localidad de Villavicencio (a unos 90 kilómetros de Bogotá) cuando un grupo de sicarios en dos motos y dos taxis abrió fuego contra él. Murieron seis personas, pero él logró escapar a Venezuela .

Con la identidad de Brausin García, “Mojarro” entró por primera vez a la Argentina en agosto del año pasado . Pero la Policía colombiana sostiene que ya había venido a nuestro país al menos una vez: se le atribuye el crimen de dos narcos paramilitares colombianos en el estacionamiento del shopping Unicenter, el 24 de junio de 2008. Uno de los fusilados allí era Héctor Duque Cevallos (alias “Monoteto”), un antiguo aliado de Barrera Barrera que se había enfrentado con él y que, según versiones, habría “entregado” 470 kilos de cocaína que ese año la Bonaerense secuestró en Avellaneda .

“Mojarro” y Barrera Barrera nacieron y crecieron en la misma zona de Colombia, los Llanos Orientales, no muy lejos de la frontera con Venezuela. De joven Saldarriaga militó en los frentes 43 y 27 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). A finales de los años ‘90 conoció allí a Barrera Barrera gracias a los negocios narco que éste mantenía con los guerrilleros.

Saldarriaga cayó preso en 2000 en la cárcel Modelo.

Lo acusaron de secuestro extorsivo, robo calificado y “concierto para delinquir” . Las FARC lo incluyeron en la lista de prisioneros “canjeables”, que les interesaban. Pero el canje no se hizo y “Mojarro” terminó siendo liberado en 2004, para empezar a trabajar con Barrera Barrera.

Pronto se convirtió en su jefe de sicarios, con veinte ex policías a cargo . La confianza que le tenía Barrera Barrera lo llevó a España (adonde en enero de 2009 mató al capo narco colombiano Leónidas Vargas, internado en el Hospital 12 de Octubre, de Madrid); Guatemala (donde en octubre de 2008 asesinó a su compatriota Yesid Nieto, “zar” de las esmeraldas); Argentina (Unicenter) y Brasil.

En su país tenía fincas en la zona de Restrepo (en Meta, cerca de Venezuela) y se hacía pasar por un próspero ganadero . Eligió Argentina para intentar esconderse. Y no fue el único: durante la última Semana Santa, la operación antidrogas “Luis XV” dejó al descubierto que en Nordelta vivía una ex mujer de Barrera Barrera y también la viuda de quien fuera su socio: Pedro Guerrero Castillo, alias “Cuchillo”.

Vía: Clarín.



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