Publicado el Jueves, 19 de abril de 2012

Juzgan a acusado de matar a un joven por ser “mala junta” para su hijo



“Ahí han matado a varios pibes, ya estamos medio saturados”, dijo un vecino del barrio Belgrano, testigo en el juicio por el asesinato de José Miguel Retamal, el joven conocido como Mosquito que fue ejecutado de un balazo en la mañana del 13 de julio de 2008. El acusado es José Manuel Dekimpe, alias Cheli, padre de un amigo de la víctima. Según la acusación, Dekimpe mató a Retamal porque no quería que se siga juntando con su hijo. El hombre de 58 años, sin embargo, argumenta que disparó tras un intento de asalto de un grupo de ladrones.

acusado

Durante la primera jornada del debate, Dekimpe se abstuvo de declarar y se remitió a lo que dijo en la instrucción de la causa: “Me mantengo en eso”, afirmó. En aquella oportunidad, luego de ser detenido, dijo que había estado toda la noche en su casa tocando la guitarra y tomando vino, hasta que por la mañana fue a comprar más bebida. En el trayecto, sostiene, unas cuatro personas armadas se le fueron encima, lo amenazaron, le pidieron plata y lo golpearon. Forcejeó y a uno de los asaltantes se le cayó el arma, que él alcanzó a agarrar y salió corriendo. En la huida, mientras era perseguido, disparó hacia atrás instintivamente y luego arrojó el arma.

Las declaraciones testimoniales de vecinos y familiares de la víctima, relataron hechos diferentes.

Mosquito Retamal había salido hacía pocos días de prisión, y durante ese fin de semana anduvo con Ismael Dekimpe (el hijo de la víctima) para todos lados. Aquel domingo, a las 7.30, ya había amanecido cuando comenzó una discusión a los gritos en la cortada 975, cerca de Pronunciamiento, frente a la casa de un tal Bolita. Cheli Dekimpe le pedía a su hijo que vaya a su casa, y discutió con Retamal. Los familiares de Retamal estaban en la casa durmiendo y salieron: “Andá, no pasa nada”, intentó tranquilizar el joven a su hermana Paola.

Los ánimos se crisparon hasta que el hombre sacó un revólver calibre 22 corto y comenzó a gatillar contra el muchacho. Los primeros disparos no salieron, pero los siguientes se escucharon en todo el barrio, y un proyectil impactó en el pecho de Mosquito. Tamara, una de sus hermanas, se abalanzó sobre el agresor hasta hacerlo caer. El arma cayó a un costado, José Alberto, otro de los hermanos Retamal, la agarró para entregarla a la Policía. Isabel Zapata, la madre de la víctima, presenció la escena donde ejecutaron a su hijo.

Mosquito se tomaba la herida con una mano, y ya le salía sangre por la boca. Caminó unos metros por una cortada que baja hasta la casa de unos vecinos, se recostó en la puerta y pidió ayuda. Salieron Darío Vega y su hija Anabel, quienes fueron a pedir el auxilio a otro vecino. Alberto Cejas sacó su reluciente Siam Di Tella, subieron en el asiento trasero al joven herido y lo llevaron en el Hospital San Martín. Los intentos de reanimarlo fueron inútiles, y José Miguel Retamal falleció. Tenía 26 años.

En el barrio ya se comentaba que quien mató al joven fue Dekimpe, y que el motivo era que no quería que su hijo ande con “mala junta”, según los testigos. Vega fue hasta su casa, ubicada a pocos metros, a recriminarle lo que hizo. Ismael, el hijo, lo atendió y le reconoció: “A mí no me digan nada, fue él el que se la mandó”, señalando a su padre. Sin embargo, el muchacho cuando declaró en la Justicia, dijo que no presenció el hecho y no supo quién había sido.

Más tarde, el hombre quedó detenido en la División Homicidios, y terminó procesado por el asesinato, por lo que afronta el juicio, que hoy continuará con más testimoniales y mañana serán los alegatos.

Vía: Uno.



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